La Coctelera

Seminario de opinión pública y política

Categoría: Lecturas complementarias

30 Octubre 2007

Presentación de Claudia Benassini. La espiral del silencio

Presentación: http://www.espacioblog.com/myfiles/opinion-publica/Espiral-del-silencio.ppt

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23 Octubre 2007

Actividad 8 G. Sartori

1. ¿Cuáles son los 10 principales argumentos de Sartori?
2. Refutar 5 tesis de Sartori?.
Resumen de G. Sartori enlace
3. ¿Cuáles son las 10 principales tesis de Castells?
Manuel Castells. Communication, power and Counter power on the Network Society enlace
4. Explicar el concepto remediación
5. Explicar las reglas que propone Neil Postman para explicar el cambio tecnológico
6. Describir las principales remediaciones que ha resentido la televisión en años recientes y la forma cómo Internet ha contribuido en tales cambios. Octavio Islas-Fernando Gutiérrez (CONEICC, Anuario de investigación de la Comunicación 2007) enlace

Ojalá también puedan revisar el siguiente observatorio:
www.observamedios.com -a cargo de A favor de lo Mejor-.

Trabajos de los alumnos

Talia, Denisse, Andreas, Rafael enlaceCalificación 100
Adriana, Juan, Marcos, Rocío, Hilena, Miguel enlaceCalificación 85, más la exposición en clase 100/100
Beatriz Cervantes enlace Calificación 10/100
Mónica, Coral, Victor, Octavio y Cecilia enlace Calificación 100/100
Federico
Ling
, Armando Sánchez, Magali Illiescas, Rodrigo Pérez enlaceCalificación 100

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27 Agosto 2007

Propuestas para la reforma política del Comité Conciudadano

A LA OPINIÓN PÚBLICA:

El proceso electoral del 2006 dejó clara la necesidad de llevar a cabo reformas sustanciales a fin de que la elección de nuestros gobernantes sea cabalmente democrática. El Comité Conciudadano considera que es preciso avanzar en la consolidación de mecanismos que la hagan plenamente transparente, equitativa y, de manera muy importante, austera.

Diversos actores políticos han planteado ya sus propuestas para abonar el debate de éste que es uno de los aspectos fundamentales de la Reforma del Estado, pero queremos llamar la atención sobre lo que, a nuestro juicio, deberá ser el eje de una reforma electoral verdaderamente democrática: una visión integral del papel del ciudadano como sujeto de derechos en todo este proceso.

Una de las lecciones que dejó la experiencia del 2006, y que ha pasado desapercibida para la mayor parte de los actores políticos, es que el ciudadano quedó permanentemente relegado a un segundo plano, privilegiando los intereses de los partidos y los candidatos.

Es por ello que diversas organizaciones de la sociedad civil, grupos de ciudadanos, académicos, intelectuales, expertos, líderes de opinión y consejeros locales y distritales del IFE, de diversas entidades del país, nos hemos dado a la tarea de trabajar y consensuar una propuesta de reforma electoral, desde la perspectiva de los derechos de los ciudadanos.

Esta propuesta es resultado de 230 diferentes aportaciones derivadas de la investigación y de la experiencia directa en la organización de elecciones en México, y el análisis de los procesos en diversas partes del mundo. Ya fue presentada en el Foro de Democracia y Justicia Electoral, convocado por la Comisión legislativa para la Reforma del Estado, realizado en el puerto de Veracruz. Con ello dimos cumplimiento a los requisitos planteados por la Ley para la Reforma del Estado.

Estos son los puntos medulares de la reforma política propuesta por el Comité Conciudadano:

1. El IFE debe transformarse en un organismo electoral nacional (INE) que organice también elecciones estatales

2. Las consejeras o consejeros del Instituto Nacional Electoral deben ser propuestos por la ciudadanía y aprobados por cuatro quintas partes de la Cámara de Diputados

3. Las campañas electorales en medios electrónicos sólo podrán ser realizadas mediante el uso de tiempos oficiales y deberán distribuirse de manera igualitaria entre los contendientes. Sólo en caso necesario, el propio INE podrá comprar tiempos comerciales

4. El Instituto podrá sancionar a partidos, candidatos (as), gobernantes, asociaciones de toda índole, empresas privadas y particulares si se determina una participación ilegal en el proceso electoral

5. Los partidos políticos, agrupaciones políticas y coaliciones deben ser sujetos obligados por la Ley federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública

6. Se debe reducir el financiamiento público a partidos políticos en más del 50%

7. El Instituto Electoral podrá requerir a cualquier persona física o moral, y autoridades la información necesaria para la fiscalización

8. Se debe introducir la figura de candidaturas independientes

9. Es preciso ciudadanizar el procedimiento de designación de los magistrados electorales de la Sala Superior del TEPJF

10. La Fiscalía Especializada en Delitos Electorales debe ser independiente del Poder Ejecutivo Federal y es necesario ciudadanizar el nombramiento del o la Fiscal

Invitamos a la ciudadanía a conocer el texto completo de nuestra propuesta en: http://www.comiteconciudadano.blogspot.com

El Comité Conciudadano para la Reforma Electoral

John Ackerman, Sergio Aguayo Quezada, Hugo Almada, Jorge Alonso Sánchez, Silvia Alonso, Alberto Aziz Nassif, Miguel Basáñez, Kristian Bernal, Roy Campos, Jesús Cantú, Miguel Concha Malo, José Antonio Crespo, Eréndira CruzVillegas, Oscar de los Reyes, Denise Dresser, Yolanda Elías Calles, Alfredo Figueroa, María Fernanda Gálvez, Rogelio Gómez Hermosillo, Daniela Griego, Octavio Hernández Lara, Ernesto Isunza, Francisca Jiménez, Clara Jusidman, Flavio Lazos, Marcos Leyva, Juan José López, Cristina Martin, Isabel Martínez Rosas, Alberto Olvera, Carlos Pérez, Rosa María Rubalcava, Ana Saiz, Gabriel Sánchez, Irma Eréndira Sandoval, Brisa Solís, Elio Villaseñor, además de 40 organizaciones y 80 firmas más, las cuales se pueden consultar en: www.comiteconciudadano.blogspot.com.

Conocer propuesta: enlace

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24 Agosto 2007

México, AMLO, Carta a la opinión pública, 23 de agosto, 2007

ADVIERTE LÓPEZ OBRADOR QUE LA ECONOMÍA DEL PAÍS SE ENCAMINA HACIA UN ESTANCAMIENTO DE GRAVES CONSECUENCIAS PARA LA MAYORÍA DE LOS MEXICANOS

* Carta a la opinión pública del presidente legítimo de México,
Andrés Manuel López Obrador

Desde la campaña presidencial de 2006, mi equipo de asesores económicos, Rogelio Ramírez de la O, Adolfo Hellmund y Mario Di Constanzo, me advirtió sobre la fragilidad económica de Estados Unidos y los impactos que podría tener sobre nuestra economía.

Para nosotros estaba claro que debíamos trabajar desde el primer día para protegernos de adversidades externas. Por desgracia esta turbulencia ha empezado hoy a manifestarse y el gobierno espurio, en forma totalmente irresponsable, no ha tomado las medidas para hacerle frente.

Debe decirse que la implantación de la políti ca neoliberal dejó a nuestra economía muy expuesta a factores externos. Esta era y sigue siendo una de las razones para proponer un cambio del modelo económico que fortaleciera las actividades productivas, el mercado interno y la creación de empleos. Sin embargo, al continuar la misma política e incluso profundizarse, nuestro país se ha vuelto más vulnerable. Debido a ello, al reventar la crisis hipotecaria en Estados Unidos y contagiar los mercados internacionales de crédito, nuestra economía se encamina a un estancamiento de graves consecuencias para la mayoría de los mexicanos.

La doble pinza sobre México

En un ambiente internacional adverso, México se encuentra atrapad o por una doble pinza que disminuye su actividad económica real y a la vez presiona su balanza de pagos.

En la actividad económica tendremos menor crecimiento, nula capacidad de generar empleo y menor posibilidad de emigración a Estados Unidos. Aunque estos problemas se encuentran vinculados con el exterior, las políticas seguidas por el gobierno usurpador ahondan la crisis. Es una contradicción que si el 90% de nuestras exportaciones van a Estados Unidos, las políticas públicas van en contra de la competitividad. Por ejemplo:

1) Los altos precios de los energéticos no sólo afectan a los consumidores nacionales, sino que impiden a las empresas nacionales competir en el exterior;

< span lang="ES-MX" style="FONT-SIZE: 12.5pt">2) La bajísima inversión pública en infraestructura, los trámites burocráticos y la corrupción aumentan los costos de exportación;

3) Los altos precios de los bienes y servicios vendidos por los monopolios son un lastre para las empresas que enfrentan competencia. La complicidad del gobierno con unos cuantos afecta a los consumidores nacionales y pone en peligro la planta productiva nacional.

Por el otro lado, la balanza de pagos – los ingresos y egresos de México en su intercambio con el exterior – se deteriora por la disminución de las remesas de trabajadores y de los ingresos petroleros.

La parálisis de la construcción de vivienda en Estados Unidos, provocará que muchos mexicanos pierdan su empleo. Además, como caerá el empleo de todos los estadounidenses, las autoridades de ese país darán otra vuelta de tuerca sobre los inmigrantes.

Las remesas venían creciendo a una tasa del 15% anual para llegar en 2006 a 24 mil millones de dólares. En 2007 se encuentran estancadas, creciendo sólo 0.6% y con pronósticos a la baja. Un estancamiento prolongado o una caída tendrán consecuencias muy negativas para el ingreso de millones de familias.

En cuanto a los ingresos petroleros, sólo en el primer semestre de este año se redujeron las exportaciones en 2 mil millones de dólares.

La balanza de pagos está prendida con alfileres. En los años recientes sólo el alto precio del petróleo y las remesas evitaron una crisis devaluatoria. La recesión estadounidense va a quitar los alfileres.

Aún con petróleo y remesas, somos el único país importante de Latinoamérica con déficit en la balanza de pagos (la cuenta corriente), y además, por si fuese poco, somos el de menor crecimiento. Como muestra de la pérdida de competitividad: si quitamos el aumento de petróleo y de remesas, nuestro déficit corriente externo aumentó 22 mil millones de dólares entre 2000 y 2006. En 2007 la tendencia es hacia un deterioro de 10 mil millones más. Si este déficit se combina con la pérdida de confianza en los mercados globales de crédito, puede desembocar en una devaluación, con pérdidas patrimoniales para empresas y familias.

Hay síntomas claros de nuestra debilidad económica:

1) El crecimiento económico (PIB) pasará de 4.8% en 2006 a 2.5% en 2007 y puede ser aun más débil en 2008;

2) El mercado interno se está debilitando; se está cayendo el poder adquisitivo y la confianza del consumidor. Un dato: Wal-Mart, la mayor cadena de autoservicios, ha registrado la primera caída en sus ventas desde la crisis de 1995;

3) La producción manufacturera bajó 0.3% en junio.

4) La tasa de desempleo comenzó a subir

5) Las remesas ya se estancaron

6) En el primer semestre de este año, la caída del ingreso petrolero en el Presupuesto fue de 6% en términos reales;

7) Las deportaciones de mexicanos de Estados Unidos están en aumento

¿En dónde está la responsabilidad?

No queremos que el gobierno de facto invente que todos estos problemas son producto de la casualidad o de otro “error de diciembre”, como se sostuvo en la época de Carlos Salinas.

Debe quedar muy claro que nosotros advertimos sobre la necesidad de reducir los precios de la energía para hacernos competitivos. Sin embargo, el gobierno impuesto ha seguido cobrando las tarifas eléctricas más caras del continente.

También enviamos al Senado una iniciativa de Ley de Precios Competitivos para impedir los abusos de los monopolios y reducir los precios de muchos bienes y servicios, como cemento, telefonía, crédito bancario, Internet y otros. A pesar de que esta ley beneficia a los consumid ores, y a las empresas les permitiría competir en mejores condiciones en el exterior, los senadores del PRI y del PAN la mantienen congelada.

Advertimos que es necesario rechazar la libre entrada del maíz y del frijol del extranjero, como una decisión inmediata para frenar el abandono al campo y la emigración. No obstante, los tecnócratas del gobierno usurpador hicieron oídos sordos y ahora se proponen firmar más acuerdos de libre comercio.

Advertimos la necesidad de fortalecer a Pemex y utilizar al sector energético como palanca del desarrollo nacional. Sin embargo, se ha continuado con la misma política establecida desde la época de Carlos Salinas: falta de inversión en exploración, desarticulación de las cadenas productivas, exportación de petróleo crudo e importación de gasolina, abandono de la petroquímica, sobre-endeudamiento mediante los Pidiregas, corrupción, y ordeña de la renta petrolera para el gasto de la alta burocracia.

Hemos insistido en la necesidad de darle valor agregado al petróleo crudo. Desde hace 25 años no se construye una nueva refinería en el país. Estamos importando el 40 por ciento de la gasolina que consumimos; sólo en junio compramos en el extranjero 1,500 millones de dólares, casi la mitad de lo que cuesta construir una refinería. Lo peor es que en 2010 el valor a las importaciones de gasolina va a superar al de las exportaciones de crudo.

Advertimos sobre la necesidad de reducir el gasto corriente para poder financiar responsablemente la inversión social y en infraestr uctura. Pero el gobierno espurio siguió aumentando el gasto corriente, que durante el sexenio de Fox creció en 60 mil millones de dólares, 85% en términos nominales. Mientras, de manera absurda, la inversión en obra pública, este año ha bajado 9% en términos reales.

Advertimos que era indispensable incrementar la recaudación, quitando privilegios fiscales en el Impuesto Sobre la Renta, que sólo aprovechan los que tienen más capacidad de pago. En lugar de ello, el gobierno usurpador engendró el CETU (Contribución Empresarial de Tasa Única) que golpeará aun más a las pequeñas y medianas empresas y limitará la generación de empleos.

Por todo lo anterior, el gobierno legítimo no puede más que alertar a los ciudadanos de lo que sus técnicos sostienen en tor no a esta inminente crisis. Al mismo tiempo, con este señalamiento busca que los encargados de la política económica actúen con responsabilidad y urgencia en bien del interés general. Y de manera específica hace las siguientes recomendaciones.

A los ciudadanos:

a) Prudencia en el uso de las tarjetas de crédito;
b) Contratación de créditos a tasa fija;
c) Cuidar con esmero el empleo;
d) Moderación y austeridad en el gasto familiar

A los gobiernos progresistas:

a) Aplicación de programas de austeridad republicana sin afectar a los trabajadores;

Al movimiento democrático nacional:

a) defensa del petróleo;
b) rechazo al aumento de impuestos y a nuevos impuestos como el pretendido a l a gasolina y al diesel;
c) Combate a los monopolios;
d) Defensa de la actividad productiva, del campo y del empleo;
e) Hacer valer el estado de bienestar;
f) Y defender ante el maltrato y violación de derechos humanos a los trabajadores mexicanos migrantes.

Por el bien de la nación, desearía que estos pronósticos no se cumplieran; pero considero que es mi responsabilidad dar a conocer estas preocupaciones , producto de un análisis serio y responsable de nuestros especialistas. Además, la crítica también es una forma de gobierno.

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23 Octubre 2006

La gente no vota por programas de gobierno. Carlos Fara, Argentina.

"En América Latina la mayoría de la gente no vota programas de gobierno o propuestas, vota imágenes. Y cuánto más joven o perteneciente a los segmentos populares, las imágenes más influyen.

¿Cómo se construyen dichas imágenes? A partir de una serie de sensaciones que los votantes van recolectando a lo largo del tiempo, entre las cuales figuran la percepción de capacidad, la visión de país y, sobre todo, el liderazgo. Como se verá, no es que las ideas para gobernar no tengan ningún espacio, sino que cobran sentido en una amalgama de factores que se sintetizan en el posicionamiento que tiene un candidato.

Pero ¿por qué la gente en los estudios de opinión pública pide propuestas? Lo que en realidad están demandando es: ?díganos a dónde va? más que ?díganos por dónde va a transitar?. Desde ese punto de vista, tener propuestas es importante para instalar la agenda de temas en una campaña, pero no porque los votantes realicen un análisis concienzudo de los programas (que la ley exige, pero nadie lee).

Los programas son un elemento lógico ? racional, argumentativo, interesante para los politizados, ideologizados, informados, que leen los diarios, mayores 40 ó 50 años y que poseen mayores niveles de instrucción. Por el contrario, la mayoría va combinando estos estímulos con otros más emotivos, de sensaciones, que se hacen patentes en la imagen.

En ese contexto ¿le sirve hoy a Lavagna presentar una suerte de programa de gobierno? Sí, porque lo importante no son tanto las propuestas en sí, como transmitir qué tipo de país quiere. Lo que no puede esperar es que la intención de voto se vaya a disparar por el solo hecho de comunicar alguna plataforma. Estas acciones de campaña tan tempranas están dirigidas sobre todo al segmento de los formadores de opinión, no al común de la gente, más preocupada en sus problemas cotidianos, y que recién le prestará atención a la disputa presidencial a partir de marzo o mayo del año próximo, con un poco de suerte."

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5 Septiembre 2006

Las dudas sobre las elecciones del 2 de julio persisten y aumentaron porque el Trife no garantizó certidumbre. Fernando Mendoza

Las dudas sobre las elecciones del 2 de julio persisten y aumentaron porque el Trife no garantizó certidumbre.
Fernando Mendoza

Eduardo Huchim, ex consejero electoral, afirma que lo que hizo el Tribunal Electoral el 28 de agosto fue ahondar la duda y la sospecha, en lugar de cumplir con su obligación de dar certeza y transparencia, según la Constitución.

Para Huchim, quien forma parte de un equipo de especialistas dedicado a revisar las actas electorales que López Obrador entregó a Carlos Loret de Mola, de W Radio, "No hubo fraude generalizado, pero sí manipulación focalizada de votos". Lo que ´si hubo fue sustracción de boletas y " taqueo" (mejor conocido como embarazo de urnas).

Según el exconsejero electoral lo que se halló en la primer apertura de paquetes que hizo el IFE y lo que arrojó el recuento ordenado por el Trife "obligaba" al recuento total. . Huchim se pregunta, cómo el Trife dio a conocer "resultados aproximados" y que sumaron 237 mil 736 votos anulados. "Resultados aproximados" (vaya certeza).

Para Miguel Ángel Granados Chapa, otro ex consejero, el 28 de agosto el Trife resolvió los 375 juicios de inconfromidad iniciados por ciudadanss y partidos con "desaprensión e ilegal manera". De acuerdo a la ley, dice Granados Chapa, el Tribunal debió desahogar 375 juicios. El artículo 24 de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral, en su apartado número 2:
"Las salas del tribunal electoral dictarán sus sentencias en sesión pública, de ocnformidad con lo que establezca la Ley Orgánica del Poder Judicial dela Federación y el reglamento interno del propio tribunal, así con las reglas y procedimientos siguientes:
"a) Abierta la sesión pública por el presidente de la sal, y verficado el quórum legal, se procederá a exponer cada uno de los asuntos listados con las consideraciones y preceptos jurídicos en que se funden, así como el sentido de los puntos resolutivos que se proponen;
b) Se procederá a discutir asuntos, y cuando el presidente de la sala los considere suficientemente discutidos, los someterá a votación. Las sentencias se aprobarán por unanimidad o por mayoría de votos."
Nada de esto hizo el tribunal.

John M. Ackerman (coordinador del Programa de Investigación sobre la Legalidad, el Estado de Derecho y la Rendición de Cuentas de la Flacso-México e Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM) asegura que con su fallo el Trife dejó pasar un gran número de irregularidades que encontró en el recuento. "El tribunal implícitamente está dando su aval al robo de papelería electoral y al relleno de urnas".

Ackerman cita varios casos de irregularidades que dejó pasar el Trife: no se anuló la casilla 233-C2 del distrito 15 del estado de Jalisco, aunque hubo 119 votos más que el número de boletas o la casilla 699-B del distrito 1 de Sonora, donde había más de 66 boletas.

Acerca de los errores en los juicios de inconformidad presentados por la Coalición por el Bien de Todo, Ackerman sostiene que "el tribunal no hizo todo por suplir la queja e investigar acusaciones. Si bien el tribunal no es un "fiscal", la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación sí le otorga amplias facultades de investigación. El inciso Xx del artículo 191 de la ley faculta directamente al presidente del tribunal para "ordenar, en casos extraordianrios, que se realice alguna diligencia o se desahogue o perfreccione alguna prueba". No hay duda de que esta elección, en su conjunto, es un caso extraordinario y el tribunal podría haber ido mucho más lejos para asegurar la certeza de los resultados".

Al aceptar como buenas casillas donde sobraban o faltaban boletas el tribunal decidió contra su propia jurisprudencia.

El 2 de agosto de 2006, Alberto Barranco, principal columnista financiero de El Universal escribió en su columna Empresa:

"Por si faltara enrarecer el ambiente del país ante la creciente certeza de un fraude electoral, en el ámbito empresarial corre insistente la versión de que algunos magnates se estarían cooperando para integrar una vaquita, cuyo monto se entregaría, a título de donativo secreto, a los integrantes del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Los recursos garantizarían un retiro placentero.
La intención, naturalmente, es reconocer como definitiva la ventaja de Felipe Calderón Hinojosa en los conteos del Instituto Federal Electoral. rechazando la posibilidad del conteo voto por voto, casilla por casilla.
El handicap para los aportantes, al margen, naturalmente, de la reconocida integridad de un segmento importante de los magistrados, es la molestia que provocó en el Poder Judicial el que el aspirante panista le haya ido a dictar línea al Trife el domingo pasado, señalándole no sólo lo que debe de hacer, sino cómo hacerlo. "

De acuerdo a su jurispurdrencia el tribunal tendría que anular la elección del 2 de julio porque no hay certidumbre ni hubo equidad en la contienda.

Descargar documento: enlace

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23 Agosto 2006

The Rebirth of Populism in Latin America. COHA Senior Research Fellow Dr. W. John Green

The Rebirth of Populism in Latin America Poses A Powerful Challenge to the Neoliberal Order

COHA Senior Research Fellow Dr. W. John Green is a historian of modern Latin America, who specializes in 20th century sociopolitical popular mobilizations, mechanisms and practices of local and national practices, labor and insurgent movements, and the obstacles and repression they face. Formerly a bi-weekly columnist for Colombia Week, he spent time in Colombia as a Fullbright Fellow. He has also lived and traveled throughout Latin America over a period of almost 25 years, from Mexico to the Southern Cone, as a researcher, and occasional journalist.

History may never repeat itself, but some patterns have a tenacious staying power. Latin America’s populist political movements, as today’s genera represented by Hugo Chávez in Venezuela would exemplify, display a recurring vigor which is not all that mysterious. On the one hand, powerful elites continue to dominate the region’s economic and political structures. In the context of more than two decades of recent neoliberal economic initiatives, the rich have become much richer, and everyone else has tended to fall steadily behind. Social justice throughout the region is at best spotty, and often tends to be little more than an elusive fantasy or the prospected gift of blowhards. On the other hand, Latin America’s less-favored inhabitants remain decidedly unsatisfied with the status quo, and indeed, see it as a noxious growth that must be cut at the root. The above are textbook conditions for the rise of populism.

Defining Populism

At times Latin Americans have sought change through violent and revolutionary means. Throughout the twentieth century, however, they have demonstrated a historical predilection for a certain kind of mass political mobilization, to which they have often been called with a vengeance. Populism is the personalist style of politics that oversaw the rise of mass movements in many Latin American nations. It is generally characterized by a charismatic leader, a multi-class social base, and an urban setting (though there have been important rural exceptions.) Populism invariably exhibits an eclectic and ambiguous ideology usually redolent with a tinge of nationalism. Such nationalism usually defines itself against “another”: the gringos, the world market, multinational corporations, and neoliberalism all work well, either independently or together, to fill that role. Populist movements flourished in Latin America between the 1930s and the 1960s, in the so-called “golden age,” associated with “men of the people” such as Juan Perón in Argentina, Getúlio Vargas in Brazil, Lázaro Cárdenas in Mexico, Jorge Eliécer Gaitán in Colombia, Víctor Raúl Haya de la Torre in Peru, and José María Velasco Ibarra in Ecuador.

The most illustrious members of the “golden age of populism” differ from most nineteenth-century caudillos, in that they usually were not military men, and all could claim to be actually more representative of the people. In the years after 1930, populist movements began to appear as Latin American countries initiated their economic peregrinations beyond a near total reliance on agricultural commodities, petroleum and mining, and commenced to experiment with industrial development. Populism’s link to industrialization, however, was in no way absolute or essential.

By definition, all populist leaders understood the fundamental need to open Latin American politics up to a wider participation. Yet most also shared the at times cynical conviction that by professing an active interest in their countries’ growing working classes, this would facilitate the government’s firm control of society, including the economy. Consequently, some scholars have often looked upon Latin American populism primarily as a vehicle through which ruling elites, or sections of them, continued to dominate their mass followings, as was seen in the various dictatorial faces of European Fascism. From this perspective, Machiavellian populist leaders mouthed progressive rhetoric while subverting the fundamental interests of those who cheered their balcony rhetoric.

Reviving the Populace

Populist movements, nevertheless, could also be active mobilizers of popular discontent, which could be clearly dangerous to the social elite and the tranquility of economic structures. So while some contemporary observers, especially on the left, called populist leaders “fascistas,” others on the right called them dangerous “leftist demagogues.” Populism in Latin America demonstrated the clear capacity, as well as autonomy, whereby “common” men and women independently pursued bottom-up struggles on behalf of their own interests. Given this pressure, it is not surprising that populists were more likely than not to support increased public spending on the “popular sectors,” as well as more radical initiatives focused on redistribution. Moreover, though populist leaders were often given to authoritarian tendencies and less-than-democratic practices, populist movements undeniably injected a significant quantity of democracy into the quality of Latin American politics.

Populists have never constructed a single ideology (while most are on the left, many are on the right), but rather a parallel approach to working through questions of elite power and popular demands. And in every case, one of the keys to a successful populist movement has been at least the partial incorporation of populist notions and discourse, especially when it comes to concepts of social justice and democracy being fused with local structural frameworks. These populist concerns invariably display a powerful moral sensibility and feelings of outrage that hover close to open class struggle. Some scholars have recognized that elites aspiring to hegemonic rule must legitimize their regime by responding to the vital interests of the people, the nation, and the lower classes themselves. Though necessary for elite dominance, such ideological incorporations are often volatile and can pose lethal dangers to the hegemonic project, and to the ambivalent core of populism. But regardless of the final verdict, repressive regimes across Latin America displaced the majority of populist movements in the 1960s, 70s, and 80s. Many populist leaders were murdered, removed by coups or driven into exile.

Populism’s dramatic resurgence in Latin America comes amidst the general collapse of the so-called “Washington Consensus.” The term was coined in 1990 by John Williamson, an economist based at the Institute for International Economics in Washington, D.C. It refers to a list of policies prescribed in response to the Latin American economic maladies of the 1980s, the so-called “lost decade.” Williamson’s advice, aimed at developing countries around the globe, embodied ideas long favored by neoliberal economists that emphasized “free market” solutions. These included fiscal discipline, redirected (and reduced) public spending, and a flattened tax structure that dropped the higher brackets while raising the lower. Governments were advised to eliminate tariffs and encourage greater hospitality to direct foreign investment. However, without question, the most important of these “reforms” was the deregulation of the business environment and privatization of state-owned enterprises.

Longstanding critics of the Washington Consensus, such as Noam Chomsky and the Council on Hemispheric Affairs, contend that such liberalization policies (imposed by the muscle of the World Bank and the IMF) primarily have exploited the cheap labor markets of developing countries to increase profit margins, and have done little to raise the general standard of living. Keynesian (and post-Keynesian) economists also point out that neoliberal policies tend to be imposed in an unyielding and heavy-handed fashion, and anyway, will only succeed if an economy is already experiencing strong growth. To impose these policies on a weak and unstable economy would amount to quick economic suicide.

Nevertheless, neoliberal cheerleaders insist that their project simply needs more time to raise all boats; however, the evidence from the last two decades does not bear out their nautical predictions. These policies have yet to pay big dividends, and not only for Latin America. Countries of the former Soviet bloc have experienced similar economic conclusions. Moreover, India, despite being called a “roaring capitalist success story” in Foreign Affairs, still sports a per capita GDP comparable to sub-Saharan Africa. A fundamental issue (though seldom addressed by true believers of the neoliberal creed) is that the majority of the billions of people in the “developing” world represent, from a functional perspective, unneeded surplus labor from the point of view of the hard edges of capitalism. Furthermore, as production of goods and services becomes evermore streamlined and mechanized, this fundamental problem will only increase in its severity.

If these neoliberal-sponsored free markets continue to ignore the important poor and underclass of the population, it is extremely unlikely that any amount of growth in the “free market” economy, as it now constituted, can absorb the billions of people who live on a dollar or two a day; but they are not likely to disappear or quietly accept their dismal fate. Their labor may not be needed, and they cannot participate as consumers in any meaningful way, which renders them a portentous global factor. (It is also largely ignored that economic inequality is on the rise even in the core capitalist economies, where more surplus labor can be found, but that is another story.)

The failures of neoliberal policy in Latin America have now acquired a critical political mass. Especially telling was its catastrophic breakdown in Argentina between 1999 and 2002. Along with Chile, Argentina had been upheld as a poster student for the successful implementation of a neoliberal regime. The implosion of Argentina’s economy, and the resulting political chaos, finally brought to the surface many of the criticisms that had been gaining strength. The sins of neoliberal policy also came home to roost in the recent Mexican presidential election. Commentators there pointed out that the good life is clearly not trickling down to the blue collar worker and campesinos. Neoliberal measures first instituted by the PRI and then continued after 2000 by the PAN, have concentrated income and assets to the point that 17 percent of the Mexican population control 80 percent of the country’s wealth. Job creation in the “formal” economy has rapidly lost ground to precarious forms of marginal “informal” employment. The countryside has been ignored and continues to generate high rates of internal migration to over-crowded urban centers, while the cost of financing the Mexican debt dramatically outstrips the amount spent on education and health care. Even though PAN’s neoliberal true believer Felipe Calderón seems to have edged out the PRD’s populist neoliberal critic Andrés Manuel López Obrador by the most razor thin of margins, the election demonstrated that such market-access policies are being rejected in Mexico’s urban streets and gritty villages.

Although the failure of the Washington Consensus is not readily admitted in the U.S., many Latin American leaders are cautiously moving on. This is especially true now that populist movements fundamentally critical of neoliberal policies are supplanting many of the region’s most enduring political parties (some of which had populist origins). As Juan Forero recently reported in the New York Times, political analysts in Latin America perceive a crisis in the region’s political system as traditional parties that had evolved as bulwarks of patronage and stability are pushed aside. In Peru, for example, 36 parties now vie for power and voters. In Venezuela, Hugo Chávez and his “Bolivarian Revolution” have utterly displaced the old Acción Democrática and Copei parties. And in Mexico, even if López Obrador loses his campaign for a recount, his style of populist politics is unlikely to soon disappear in Mexico. This conclusion is so apparent that important elements of the former ruling PRI are proposing a “grand party of the left” uniting the PRI and the PRD in a populist/leftist anti-neoliberal coalition.

Populism and Reform

The populist renaissance, however, is not universally applauded among Latin America’s progressives. While populists are routinely portrayed by the right in the U.S. media as demagogues, such criticism often originates from within the Latin American left itself. In a recent essay (different versions of which appeared in Foreign Affairs and Newsweek), Mexican political scientist, noted author, former Foreign Minister, and would-be leftist presidential candidate, Jorge G. Castañeda (who many Mexicans see today as an arch traitor to traditional left-leaning thought and as a shill for Washington) provides an excellent example. He points out that there are two sub-species on the Latin American left, which he characterizes as a “right left” and a “wrong left.” The first comprises sober, former radical leftists who exhibit a high degree of “realism,” and are resigned to the inevitability of a strong dose of orthodox economic policy (that is, people much like today’s version of himself.) They pursue an incrementalist, patient, reformist path. In this group he places Ricardo Lagos and Michelle Bachelet of Chile, Tabaré Vázquez of Uruguay, and (with some reservations) Luis Inácio ‘Lula’ da Silva of Brazil. The other left, the irresponsible, less-than-modern, authoritarian left, hails from the populist camp of yore. These neopopulists, he insists, have no interest in ideological coherence, solid economic diversification, democracy, or amicable relations with the United States. Their only interest is popularity, which they plan to maintain by handing out cash to their loyal supporters, money squeezed from state-owned enterprises and taxes on traditional agricultural and mineral exports. At the top of this list of undesirables is, of course, Venezuela’s Hugo Chávez, who Castañeda calls “Perón with oil.” After him, in rapid and disapproving succession, come Evo Morales in Bolivia, Ollanta Humala in Peru, López Obrador in Mexico, and Néstor Kirchner in Argentina, who despite some laudable accomplishments, is “at his core a die-hard Peronist.”

Castañeda’s analysis of neopopulism, taken against his remarkable transformation from being Washington’s bete noir to today’s favorite Mexican at the White House, brings to mind the critiques that have traditionally been directed against the classic populists. Much of it is sound, but as in the past, it does not offer much in the way of explanation for populism’s enduring strength. Casteñeda’s somewhat condescending version of the facts seems to view the millions of Chávez, López Obrador, Kirchner, and Morales supporters as mindless dupes, carried away by short-sighted greed and emotion. The emotion is there for sure, but it is not mindless. It grows from a powerful moral indignation. And we should remember that Castañeda was a well-situated member himself of a leadership that had no problem in using such a strata before his personal political setbacks had transpired and a newly discovered penchant for the double-cross became manifest and had him paddle in another direction. Castañeda also cavalierly blames populism for Latin America’s recent history of rampant inflation, wrenching poverty, and worsening inequality, though their causes may be more profitably sought in the decades of reaction and savage repression that cut short populism’s earlier manifestations. Indeed, he and other critics of populism fixate on populism’s old economic sins, though it is principally a political style, not an economic doctrine. Can we be so sure that the new populist regimes will necessarily be able to return to unsustainable levels of public spending and inflationary practices, even if they want to?

Populism Is What You Make Of It

The new populist wave may prove to be even more momentous than its predecessor. Over the last twenty years, Latin America’s economic growth as a whole has lagged far behind other parts of the developing world, particularly China and India, but even places like Poland. And what growth there has been has largely benefited the upper classes. Therefore, it is hardly a surprise today’s leftward tilt of Latin American politics has taken a populist character. Yet this time around, there are reasons to expect less resilient cults of personality. Populist movements may mature more quickly, and move beyond the ken of their leaders. We should consider that what gives these movements their dynamism is their powerful critique of social and economic injustice, which in combination with a firmly established taste for democratic structures, is not to be denied. Populist politics can certainly be messy and darkly amusing, and it is true that many of its practitioners can be given to authoritarian practices. A jocose Chávez could be seen as an example of the old populist mold– a leader who duplicates many of the stranger and more peculiar populist elements. But he also reflects the source of its moral power, espousing “distributive” justice, democracy, progress, and nationalism. And at their worst, populists really cannot be compared, nor should they be, with the military governments that replaced an earlier generation’s golden age. Populism, at its root, is democratic in nature, even if many populist leaders (once they reach power) may not be democratically inclined.

Latin America is poised for long-term change, in a completely new context. With the communist bloc gone, Cold War concerns can no longer poison the political well. Anti-globalism feelings are surging against the declining authority of the Washington Consensus, and its neoliberal orthodoxy and moral technocracy, while the United States pursues a set of spectacularly unpopular policies in the international arena. Whatever the theoretical possibilities inherent to neoliberal policies, they have not particularly, and certainly not in Latin America, paid off, and this failure has helped drive the populist wave. Democracy without economic possibilities seems to be a sham to many Latin Americans, and their patience could be coming to an end. Most Latin Americans believe that current “free” markets only benefit the few (both in Latin America and U.S.), especially those who strategically captain the multinationals, and few have faith that market mechanisms alone will ever deliver social justice. Yes, the old socialist critique of the market economy has long since lost its force, to say nothing of the belief that capitalism will “inevitably” collapse. Capitalism has proven its tenacious power of survival. It is also clear, however, that given the region-wide nature of the populist tsunami, new ideas may have a chance to flourish. Currently, populist prescriptions are mostly negative, but that could change. Orthodox market approaches are simply not working and are out of date for the majority of people in the developing world. Expect more experimentation. Expect more populism.

This analysis was prepared by COHA Senior Research Fellow Dr. W. John Green August 22nd, 2006

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23 Agosto 2006

Carta a Ciro Gómez Leyva

"Sr. Ciro Gómez Leyva cuando usted denunció la invasión del cerro del Chiquigüite, el robo descarado y abuso nosotros los ciudadanos sabíamos que el juez podía estar fallando a favor de su causa o no, sin embargo no le pedimos que esperara a lo que dictaminaran los empleados de FOX acaso le solicitamos pruebas como usted, hoy no quiere ver.

Lo más sagrado y valioso que tiene un periodista es su credibilidad y el respeto de sus oyentes llámeles ciudadanos o llámeles opinión pública.

Usted nos pidió en ese entonces que nos expresáramos a favor, de su situación, de la situación de canal 40 con todo y Moreno Valle acaso le pedimos en esos momentos que nos presentara pruebas y documentos acaso le regateamos con mezquindad el ceñirse a lo que decía la institución del dinero.

Sin embargo yo le mando estas pruebas, que hay y han venido apareciendo mucho más en El Universal.

Tristemente ahora veo que usted nos utilizó y prefirió cuidar su chamba.
Usted cada día pierde sin insultos, ni eufemismos lo más sagrado que tenía. El respeto, la credibilidad a un periodista. dirá usted que ni modo que en la democracia se vale disentir, pero es fundamental ser honesto.

LINKS A LOS VIDEOS DEL RECUENTO

RECUENTO DE CASILLAS EN BAJA CALIFORNIA Distrito 5 Link video: http://www.youtube.com/watch?v=Hv3uG6wepsw link blog: http://senderodelpeje.blogspot.com/2006/08/video-recuento-de-casillas-en-baja.html

DISTRITO 19 DEL EDOMEX Link video: http://www.youtube.com/watch?v=Fn_cZ9cZxN4 Link blog: http://senderodelpeje.blogspot.com/2006/08/video-distrito-19-del-edomex.html

VIDEO DE RECUENTO EN QUERÉTARO Distrito 03 Link video: http://www.youtube.com/watch?v=yeLy6XzyaK8 link blog: http://senderodelpeje.blogspot.com/2006/08/video-de-recuento-en-quertaro.html

TLALPAN Link video: http://www.youtube.com/watch?v=ABj-oUxOiuE link blog: http://senderodelpeje.blogspot.com/2006/08/sobre-el-video-que-llev-julio-hernndez.html

DRA. CLAUDIA SHEINBAUM CON DENISE MAERKER Link video: http://www.youtube.com/watch?v=Q1ECchka-8g http://www.youtube.com/watch?v=QMgr_pZAFuI link blog: http://senderodelpeje.blogspot.com/2006/08/videos-dra-claudia-sheinbaum-ko-denise.html

SOBRES ABIERTOS EN EDOMEX distrito 18 Link video: http://www.youtube.com/watch?v=HmpDnSDo_9E http://www.youtube.com/watch?v=eEdfqw6MUA8 link blog: http://senderodelpeje.blogspot.com/2006/08/video-sobres-abiertos-en-edomex.html

EL TRIFE RECONOCE FRAUDE Link video: http://www.youtube.com/watch?v=VfwWpPiucPc link blog: http://senderodelpeje.blogspot.com/2006/08/video-el-trife-reconoce-fraude.html

RECUENTO DE VOTOS EN HUIXQUILUCAN, EDOMEX Link video: 3 partes http://www.youtube.com/watch?v=eqjkuVpLekk http://www.youtube.com/watch?v=xQnakWyKing http://www.youtube.com/watch?v=wLMJV3JZU7g Link blog: http://senderodelpeje.blogspot.com/2006/08/video-recuento-de-votos-en.html

MÁS EN EL DISTRITO 18 DEL EDOMEX Link video: http://www.youtube.com/watch?v=TOkd0Wn4I8I Link blog: http://senderodelpeje.blogspot.com/2006/08/video-ms-marranadas-en-el-distrito-18.html

EL VIDEO QUE PUBLICÓ LA JORNADA Link video: http://www.jornada.unam.mx/ultimas Link blog: http://senderodelpeje.blogspot.com/2006/08/el-video-que-public-la-jornada.html

MÁS PAQUETES ELECTORALES ABIERTOS Link video: http://video.google.com/videoplay?docid=-8164514544755747184&sourceid=docidfeed&hl=es Link blog: http://senderodelpeje.blogspot.com/2006/08/video-ms-paquetes-electorales-abiertos.html".

Jose Antonio De Lara

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